¿Estás segura de que el diagnóstico de tu hijo es déficit atencional?

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Sole Hott
Autor:@solehott

El diagnóstico del déficit atencional hoy se ve expuesto a la duda de expertos y estudios. ¿Qué es lo que le puede estar provocando la dificultad al focalizar su atención?

El Síndrome de Déficit Atencional con Hiperactividad (SDAH) afecta a un promedio del 5% al 10% de niños y adolescentes, y si bien este número aumenta anualmente, hoy expertos y estudios concuerdan, y demuestran, que en muchos casos no se trata del síndrome. 

Para algunos el problema es un error de diagnóstico, como para el neurólogo Richard Saul quien lanzó un libro en febrero del 2014 titulado "El Síndrome del Déficit Atencional con Hiperactividad no existe". Con este el autor no busca generar polémica, sino más bien enfatizar que el SDAH no es una condición, sino un conjunto de síntomas causados por condiciones distintas y que, por lo mismo, deben ser tratadas por separado.

Y es que para los expertos no hay una causa específica determinada, no es una condición, pero los casos diagnosticados siguen aumentando. Entonces, ¿cuál es el problema? El error de diagnóstico y los niños resultan lo más afectados, ya que muchas veces son expuestos a medicamentos los cuales pueden tener efectos secundarios como: problemas para dormir, cambios de ánimo, pérdida de apetit, problemas al corazón, etc.

Para Cecilia Artigas, psicóloga clínica, la terapia es clave. "Hay que preguntarse qué está tratando de decir el niño, qué es lo que marca con esta sintomatología, ya sea, el movimiento excesivo o la dificultad para focalizar su atención y luego diagnosticar", y agrega, "un niño interferido emocionalmente obviamente tiene dificultad en focalizar la atención, la curiosidad y el deseo por saber".

Cada niño es diferente y el origen de su sintomatología puede ser multifactorial. La incapacidad de focalizar la atención (que no es lo mismo que no prestar atención), la dificultad para quedarse quietos, interrumpir y la impulsividad, entre otras, pueden ser provocadas por infinitas razones y no precisamente significa que tengan SDAH.

A esto se le suma que no existe un examen de laboratorio que compruebe el trastorno. Tal como lo explica la psicoanalista Silvia Bleichmar: "no existen pruebas de laboratorio que certifiquen el carácter biológico de la multiplicidad de síntomas que incluyen el SDAH y que la medicación es siempre sintomática y no curativa. Lo cual da cuenta que estamos frente a un cuadro descrito, pero no explicado, cuya causalidad permanece no resuelta".

De esta forma un niño puede ser mal diagnosticado como explica el doctor Saul con el caso de un niño de 13 años que llegó a su consulta. Sus padres y profesores lo notaron distraído, lo diagnosticaron con SDAH y llevaba más de un año con medicamentos, sin mejorar. Saul le pidió exámenes de sangre que revelaron una deficiencia de hierro. "Al final, la anemia por falta de hierro le provocaba fatiga física, falta de atención y concentración, y problemas de memoria. La solución no fue el Ritalin, sino un suplemento de hierro, cambios en la dieta y de hábitos. El niño hoy está "curado".

Lo mismo ocurre con muchos niños diagnosticados que una vez pasan por terapia revelan que la razón de su "no prestar atención" es un problema de otro origen, como trastorno de sueño u otra causa como problemas a la vista, audición o algo emocional, que finalmente les dificulta atender. Por lo mismo, para Cecilia Artigas es indispensable el tratar y escuchar al niño en particular "con su historia, sus conflictos, dificultades, etc. Los niños son seres en desarrollo, se están formando y no tienen el lenguaje de los adultos, por lo tanto, pueden no saber comunicarse, o bien, lo hacen expresándose corporalmente".

Así mismo, la sociedad influye. En la actualidad todo resulta muy rápido y los estímulos son demasiados. "Esta es una patología prácticamente nueva, por lo que hay que analizar la sociedad que nos rodea. Todo es inmediato, sin el tiempo suficiente para detenerse, pensar y profundizar como se debe. Es más fácil decir que es genético, genera alivio y no genera responsabilidad, por eso insisto en la particularidad de cada niño. De 10 niños que llegan a mi consulta, con suerte 1 lo tiene".

Debido a esta multiplicidad de razones, por las que un niño puede generar una dificultad a la hora de focalizar la atención, resulta de gran importancia el diagnóstico.

A continuación Cecilia Artigas nos entrega algunas recomendaciones para trabajar en conjunto con el colegio en casos de niños con problemas para focalizar su atención.

- Es muy importante que los padres y profesores reconozcan la forma de estudiar de cada niño. Todos necesitan otras cosas, algunos pueden aprender caminando, otros con música y otros necesitan silencio total. Hay países que tienen sillas con bicicletas en las salas de clases para aquellos que son más kinésicos y necesitan el movimiento.

- Darles y enseñarles a tener cierta rutina.

- Mayor contención.

- Sentarlo más adelante si presenta dificultades.

- Que esté más acompañado.

- Cuando estudien con sus hijos, que sean 30 minutos máximo y un break de 5 minutos, luego retomar, pues la atención se mantiene por ese tiempo y en un niño con SDHA con mayor razón.

- Que lo ayuden a transitar en el tema emocional y cognitivo.

- Integración sensorial, en esto es ideal un terapeuta ocupacional. Consiste en la idea de que algunos niños experimentan una "sobrecarga sensorial" y son demasiado sensibles a ciertos estímulos. Cuando tienen sobrecarga, sus cerebros tienen problemas para procesar o filtrar muchas de estas sensaciones al mismo tiempo. La terapia expone a los niños a la estimulación sensorial de una manera estructurada y repetitiva, con el tiempo, el cerebro se adapta y les permite procesar y reaccionar a las sensaciones con mayor eficacia.

- Terapia psicomotora. La inestabilidad motriz es un trastorno en el que manifestaciones como no parar de moverse o no prestar atención pueden tener como origen un cuadro de SDAH, y esta terapia se basa en la conexión entre los procesos psíquicos y los motores.