[COLUMNA] Sofía Calvo: Construyendo historias con el clóset de mi madre

Publicado por:
Sofía Calvo
Autor:www.quintatrends.com

La primera ropa que deseé o atesoré fue la ropa de mi mamá. En el llamado "mes de la madre" reivindico esta figura como conectora del legado emocional de la moda.

La primera ropa que me importó, es decir, que deseé o atesoré por su historia fue la ropa de mi mamá. En el llamado "mes de la madre" reivindico esta figura como conectora del legado emocional de la moda.

Estoy segura que esta narración no está lejos de la realidad de muchas de ustedes. El clóset de mi mamá era el paraíso de los objetos del deseo, del vestuario especial, mágico, sin versiones (mi hermana que me sigue le solían comprar lo mismo en otro color).

La ropa de mi mamá no sólo hablaba de sus gustos y estética, sino también de sus experiencias y aventuras. De hecho, recuerdo tardes de té escuchando donde había usado tal vestido o traje; como desafiaba la gravedad con sandalias de taco aguja en pleno embarazo o se arriesgaba, cuando las tendencias con suerte pisaban nuestro territorio, con un conjunto "pijama" para un matrimonio.

Mi mamá jamás pretendió ser un referente de la moda, pero lo quisiera o no, su ropa la representaba en sus diferentes etapas. Proyectaba sus amores y dolores. Reafirmaba su identidad, más allá de las circunstancias o las caminos que terminó tomando, sin siquiera estar segura de ellos. Se transformó en parte de su relato autobiográfico como diría la historiadora de la moda Pía Montalva.

El tejido emocional que ella le iba dando a cada pieza de su clóset, no sólo me hizo añorar algunas de sus prendas, sino también pedirle con ahínco que me las guardara cuando creciera, que las cuidara y me dejara probarlas.

En las decenas de "ensayos de uso" que tuve con su ropa, pude darme cuenta de la evolución de mis gustos, de que con el tiempo, lo que amé ya no tenía nada que ver conmigo o que sus herencias realmente nos conectaban.

En un siglo, donde el consumo impulsivo asociado al fast fashion nos ha desvinculado emocionalmente con nuestra indumentaria, miro con nostalgia esos tiempos frente al espejo resignificando la ropa de mi mamá.

Hoy con ese recuerdo nítido en mi memoria busco generar la misma sensación en mi hija, enseñándole lo lindo que es hilar historias en torno a estos objetos portables, que alguna vez nos importaron, más allá de nuestra conexión o no con la moda.

Mi mamá, sin quererlo, me demostró que la ropa con historia, esa que podemos asociar a diversos momentos, deja de ser simple tela y botones para cubrirnos de la desnudez, y se transforma en parte de quienes somos, en testigo de nuestra vida.

Hoy busco escribir nuevas "historias de amor" con mi ropa, motivada por esa infancia escarbando el clóset de mi mamá, y por el deseo de tener prendas que me importen, me emocionen o que simplemente me hagan rememorar.

El clóset de mi mamá era un paraíso mágico, y no un cúmulo de prendas sin sentido. Hoy aspiro, gracias a mis compras responsables y a las propuestas con historia que me ofrece la moda de autor, a construir lo mismo para mí y las generaciones que me siguen. ¿Y tú?