[COLUMNA] Pati Calfio: Probé el peeling progresivo y esto pasó con mi piel

Publicado por:
Pati Calfio
Autor:@beautybites_

Bajo la premisa de revelar una piel más lisa, luminosa, con poros menos visibles, y arrugas y líneas de expresión menos marcadas, por supuesto que acepté el reto.

Hace poco más de un mes atrás recibí la invitación de Lancôme para probar un nuevo tratamiento de peeling progresivo llamado Vissionaire Crescendo.

Bajo la premisa de revelar una piel más lisa, luminosa, con poros menos visibles y arrugas y líneas de expresión menos marcadas, por supuesto que acepté el reto.

Este es un tratamiento nocturno que no requiere enjuague y se aplica durante 28 noches seguidas. Se compone de dos etapas y viene en un sólo frasco que tiene tapa por ambos extremos, lo que me resultó práctico porque está claramente señalado el número de cada paso.

La primera etapa tiene una duración de 14 días, donde el objetivo es preparar la piel mediante una exfoliación progresiva, eliminando sus capas superficiales y estimulando su renovación celular para impulsar la penetración de ingredientes activos.

Para comenzar debía aplicar entre tres o cuatro "pumps" del producto, que es muy líquido y liviano y tiene un aroma más bien fuerte a perfume, pero se absorbe rápidamente realizando masajes circulares con la yema de los dedos.

En la primera aplicación sentí un "hormigueo" ligero por un par de minutos, y luego pasó. Después se recomienda aplicar el tratamiento de hidratación que hayas estado usando de forma permanente.

La mañana siguiente retiré el producto con un gel limpiador, seguido de loción micelar, y llamó mi atención que los pétalos de algodón quedaron bastante más "sucios" que lo habitual, aunque la piel un poco más iluminada.

Es fundamental usar factor solar en los tratamientos de peeling porque la piel queda muy susceptible a pigmentarse con el sol, y estoy aplicando Vissionaire Advanced Multi- correcting Cream SPF20, además de un bloqueador de textura ligera.

Durante los 14 días restantes no sentí ardor ni hormigueo, pero sí seguí observando cómo, al limpiar mi cara con pétalos, ésta parecía liberar "contaminación" desde lo más profundo, y a la vez sentía que la palabra "revelar" se hizo patente, pues mi piel estaba efectivamente más luminosa y pareja. También al aplicar la base de maquillaje, esta quedaba mucho más radiante.

Al terminar la primera etapa, reconozco que ya me había creado muy buenas expectativas, pues además de ver resultados positivos, la experiencia había sido bastante amable.

El objetivo del segundo paso -que tiene una concentración mayor de ingredientes activos, 10% de ácido salicílico y ácido glicólico- es básicamente pisar el acelerador intensificando el proceso de renovación celular.

A diferencia del paso uno, esta vez, al realizar la aplicación, sentí un poco de ardor, bastante más que el anterior, y tuve la piel enrojecida por alrededor de 15 minutos en la zona alrededor de la boca y el mentón.

Al día siguiente me picaba mucho la cara y tuve que hacerme consciente de esto para evitar rascarme. Llegó el segundo día y, al aplicar el producto, también sentí ardor. Por las mañanas comencé a experimentar tirantez y resequedad. Alrededor del día cuatro, la piel comenzó a descamarse, pero todo muy discreto, es decir, no sentí ganas de quedarme en la casa escondida. Esta descamación duró casi cinco días y me encantó, pues la zona del mentón es mi área hormonalmente conflictiva, entonces tenía bastantes manchas, y algunas se borraron por completo y otras se suavizaron mucho.

Se recomienda no realizar ningún otro proceso dermoabrasivo mientras estás usando Vissionaire Crescendo y puedes repetirlo hasta 6 veces al año, es decir, entre cada tratamiento debes esperar intervalos de 1 mes.

Lo recomiendo a ojos cerrados sobre todo para pieles mixtas y grasas, que generalmente no logran verse luminosas, y para quienes no tienen tiempo de estar realizando visitas a un centro de tratamientos.

*No es apto para pieles sensibles.