¡El efecto Pinocho existe! La nariz delata cuando mentimos
¡El tema no es solo una cosa de cuentos!
Si hasta ahora crees que Pinocho se trata solo de un cuento infantil que cuenta la historia de un niño al que le crece la nariz al mentir, ahora te darás cuenta que no es tan así. El efecto Pinocho existe, lo confirma la ciencia.
Según una investigación de la Universidad de Granada dada a conocer en la revista Journal of Investigative Psychology and Offender Profiling, nuestra nariz sufre modificaciones cada vez que mentimos. No se trata que se alargue como le sucedía al pequeño creado por Geppetto, pero sí cambia de temperatura.
Los científicos que trabajan en el Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento de la universidad española se dieron cuenta que cada vez que se falta a la verdad la temperatura de algunas partes del cuerpo se modifica.
El sistema de termografía creado por los expertos promete ser más preciso que el polígrafo a la hora de descubrir si alguien miente o no.
"Cuando mentimos, la temperatura de la punta de la nariz desciende entre 0,6 y 1,2 grados centígrados, mientras que la de la frente sube entre 0,6 y 1,5 grados. Cuanto mayor sea la diferencia de cambio de temperatura entre ambas regiones de la cara, más probable es que esa persona esté mintiendo", señaló Emilio Gómez Millán, investigador a cargo de la investigación.