Angélica Castro y su vínculo con la Teletón: "Lo llevo en mis venas"
La animadora, rostro histórico de la cruzada solidaria, recordó que su compromiso social nació en su infancia gracias a su madre.
Es uno de los rostros más emblemáticos de la Teletón, y su compromiso va mucho más allá de las cámaras. En medio de la Gira 2025, la animadora Angélica Castro se sinceró sobre el profundo y antiguo vínculo que la une a la cruzada solidaria, una historia que comenzó en su niñez y que hoy le hereda con orgullo a su hija, Laura de la Fuente.
Desde su primera aparición en la Teletón a los 21 años, Angélica Castro se convirtió en una figura clave del evento. "Le decía a Don Francisco 'la gira me lleva a esos años. Es una locura cómo pasa el tiempo'", confesó.
Para ella, esta conexión con la ayuda social no es un rol televisivo, sino una vocación de vida. "Desde chica siempre he estado envuelta en temas sociales (...) Me lo inculcó mi familia, desde que yo era chiquitita, mi mamá siempre nos llevaba a los hospitales para pasar la Navidad con los niños".
A esto se suma su formación profesional: "También por mi carrera, soy educadora diferencial, entonces lo llevo en mis venas".
Un legado de madre a hija
Ese compromiso es algo que ha transmitido a su hija, Laura de la Fuente. Angélica adelantó con orgullo que la joven también será parte de la campaña de este año.
"Ella desde muy chiquitita también ha estado siempre con Teletón... para ella la Teletón está en su ADN", contó. "Me acuerdo cuando hacía mesa digital, siempre la llevaba y la ponían con un chal en el suelo, se dormía a los pies de la mesa digital".
Ver a su hija seguir sus pasos la llena de felicidad. "Para mí, mi hija es mi mayor tesoro... si la veo feliz es lo único que a mí me importa. Yo siempre la voy a acompañar".
Entre tanta emoción, el cansancio de la gira también deja momentos divertidos. Angélica relató una anécdota que le ocurrió antes de presentar a Gino Mella.
"Estaba tomando agua todo el rato. Entonces salgo al escenario y (...) según yo, agarro el micrófono y salgo", relató. Pero algo andaba mal. "Decía 'hola hola, ¿por qué no me escucho?'... y veo a los camarógrafos muertos de la risa... Me miro la mano y estaba con la botella de agua", cerró entre risas.