"No es homenaje": El feroz descargo del hermano de Selena Quintanilla contra el Festival de Viña
El reconocido productor musical criticó duramente la propuesta estética y sonora que fusionó lírica con ritmos tropicales en el certamen viñamarino.
Lo que pretendía ser un emotivo tributo a la "Reina del Tex-Mex" en el escenario del Festival de Viña 2026 terminó convirtiéndose en un foco de conflicto internacional. La presentación liderada por la soprano Verónica Villarroel y Enzo Ferrada, que buscaba honrar la memoria de Selena Quintanilla, no fue del agrado de su núcleo más cercano. Abraham Quintanilla, más conocido como A.J., hermano de la fallecida cantante y productor de sus mayores éxitos, utilizó sus plataformas digitales para lapidar el espectáculo con una dureza que sorprendió a los seguidores del certamen.
A través de su cuenta de Instagram, el músico no escatimó en adjetivos para calificar la performance lírica de los clásicos de Selena. La mezcla de géneros y la calidad técnica del montaje fueron los puntos principales de su ataque. "si vas a hacer un tributo a un ícono como Selena, por favor no destruyas su arte con música que suena peor que pista de karaoke y cantantes cantando clásicos como ópera. No es homenaje sino una falta de respeto a un arte hermoso", sentenció el productor, dejando clara su postura ante la propuesta de la Quinta Vergara.
La defensa del legado y el choque de géneros
La principal molestia de A.J. Quintanilla radica en la desnaturalización de las composiciones originales que él mismo ayudó a crear. Para el productor, la estructura rítmica de la cumbia y el estilo vocal de la ópera resultan incompatibles, al punto de considerar que el experimento visual y sonoro realizado en Viña del Mar atentó contra la esencia de su hermana.
En un video posterior, donde profundizó en sus argumentos técnicos, Quintanilla fue categórico sobre la ejecución artística: "la ópera no se mezcla con la cumbia y punto. Cuando yo escucho ópera con mis cumbias, con mis creaciones, están destruyendo mi arte. Si son las canciones de Selena, pero compuestas por mí". Además, envió un mensaje directo a los intérpretes de la jornada, señalando que "si el zapato no te queda, no te lo pones. Eso va para las personas que intentaron hacerlo en Viña del Mar y va a otros 'cantantes' también".
El hermano de la artista también denunció errores básicos en la ejecución del show, como el desconocimiento de los textos originales de las canciones. "siempre la voy a defender porque ella es lo máximo y sigue siendo lo máximo, 31 años después sigue rompiendo récords. Cuando van a hacer un tributo, por favor aprendan la letra correcta, en Viña del Mar estaban cantando la letra mal. Es una falta de respeto a la artista y al arte", puntualizó con evidente molestia.
Críticas a la producción y aclaración hacia el público chileno
A pesar de la virulencia de sus palabras contra el show, A.J. Quintanilla quiso separar las aguas para no herir susceptibilidades en el país. El productor recordó su estrecha relación con músicos nacionales y su admiración por Chile, enfatizando que sus críticas van dirigidas exclusivamente a los organizadores y al equipo creativo detrás del tributo.
"yo di mi opinión. Nunca mencioné que no me gusta Chile o que no me gusta la gente de Chile, nunca dije nada de eso", aclaró, mencionando incluso su amistad con el ingeniero Humberto Gatica. "Los mejores músicos de Chile han grabado en mis producciones. Esto no tiene nada que ver con raza ni con la gente de Chile", añadió para evitar malentendidos.
Finalmente, el dardo más directo fue hacia la producción técnica del Festival de Viña, comparando la puesta en escena de Selena con la de otros artistas internacionales que han pisado el mismo escenario.
"Casi tuve un infarto, producción de Viña del Mar: ustedes han hecho las producciones de Journey, Luis Miguel, Marc Anthony, con luces y pantallas, con cosas bonitas y con Selena era todo triste", fustigó Quintanilla, para cerrar con un mensaje de afecto al país pero firme en su convicción: "Por favor, señores, otra vez, esto podría pasar en Perú, en Brasil, en cualquier otro país y yo voy a tener mi opinión, pero nada en contra del país y nada en contra de la gente. Chile te adoro, te amo, he pasado tiempo en Chile. La ópera no se mezcla con la cumbia, la empanada se come con la mano, no se falta el respeto".