Millaray Viera relató su recuperación tras tormenta tiroidea
El duro proceso de Millaray Viera tras grave crisis de salud
Tras ser hospitalizada en agosto de 2025 por una enfermedad autoinmune no diagnosticada, Millaray Viera relató el complejo camino para recuperar su estado físico y emocional. Luego de perder más de 10 kilos y masa muscular debido a una grave crisis, hoy retoma el deporte con una nueva perspectiva sobre su salud.
El regreso a la actividad física no fue sencillo, especialmente porque las características de su patología limitaban sus opciones. "Ha sido increíble. Cada paso que he dado para mí es un salto cuántico, la verdad, porque hay muchas cosas que yo pensé que me iba a demorar más en volver a hacer. Y que podría no haber vuelto a hacer también, porque el ejercicio está contraindicado para muchas personas que tienen mi enfermedad", detalló a Página 7.
Las restricciones se deben al impacto directo de la afección en su organismo. Según sus propias palabras, "el corazón se acelera mucho, uno vive con taquicardia y porque además se consume el músculo". Frente a este escenario, el apoyo profesional fue fundamental para iniciar una rutina adaptada a sus nuevas capacidades. "Andrea ha sido muy importante en este proceso, porque empezamos desde cero. Ella tuvo que tener mucha paciencia; hacíamos ejercicios sin peso, todos apoyados en la pared, era como una guagüita", recordó la presentadora.
Este trabajo progresivo le ha devuelto la confianza en su cuerpo. "Realmente es una cosa de salud. Siento que me me estoy haciendo fuerte a todo nivel, mucho más allá de lo físico, y eso tiene un valor tremendo. Te paras como de otro lugar, después de un período de mucha debilidad, que también estuvo bien, porque era lo que tocaba. Ahora me siento súper fuerte", aseguró. Además, agregó: "Me costaba mucho, no podía hacer una sentadilla. Fui muy de a poquito, y ahora estamos, pero con una fuerza increíble, pero también estoy mucho más consciente, por ejemplo, de mi alimentación, de comer mucha proteína, de un montón de cosas, me me cuido mucho más para poder también estar mejor y poder rendir también en el deporte".
El impacto emocional y la realidad del hipertiroidismo
Más allá del desgaste físico, la figura televisiva enfatizó la importancia de derribar los mitos en torno a las afecciones de la tiroides y el costo psicológico de su diagnóstico. Al respecto, confesó sus reservas iniciales para abordar el tema públicamente: "Yo yo no he contado todo el proceso porque, por un lado, no no sé si estoy todavía preparada para hablarlo, y por otro lado siento que me cuesta mucho porque para afuera se puede ver como una victimización".
Viera fue enfática en la necesidad de educar sobre su condición. "Hay mucha gente que no entiende de qué se trata o que creen que tiroides es hipotiroidismo, eutirox, o que es una cosa muy simple que le pasa a todo el mundo. Y no, la tiroides es cosa seria. Sobre todo aclarar, por ejemplo, que el hipertiroidismo y el hipotiroidismo son cosas completamente diferentes. El hiper es bastante más complicado, sobre todo cuando se descontrola", explicó, advirtiendo que "una tormenta tiroidea simplemente puede terminar con tu vida, y ojalá hubiese más conciencia respecto a eso. Entonces, el proceso fue complicado".
El impacto fue total, limitando sus funciones más básicas durante las semanas más críticas. "Fue complicado, primero, cuando estuve grave, y después las recuperaciones, desde poder pararse de una silla, dar dos pasos... era un logro hacerlo sin ayuda", relató. Sumado a esto, destacó la carga mental de la enfermedad: "a nivel psicológico, emocional, te afecta mucho también la tiroides. Fue súper difícil volver a ver el lado brillante de las cosas porque uno necesita esa esperanza para poder ponerle bueno a la recuperación. Si no, es muy fácil echarse a morir si estás mal emocionalmente".
Para salir adelante, la animadora valoró su acceso a especialistas, señalando que pudo "estar demasiado bien acompañada, bien contenida, tener un equipo médico por el que me siento privilegiada, que sé que no todo mundo tiene. Sé que hay falta de endocrinólogos en todo Chile".
Además, agradeció el respaldo constante de su círculo y seguidores: "Tuve mucha suerte de tener mucho amor alrededor. El amor de la gente, también, a través de las redes sociales, la calle. Siento que eso me sostuvo y he ido mucho más rápido de lo que pensé que iba a ir".
Respecto a su futuro médico, mantiene el optimismo, aunque comprende la complejidad de la patología. "Estoy muy bien y no voy a volver atrás, que es lo importante. Ya estoy tratada, estoy regulada, soy consciente, he aprendido a vivir con esto y ya puedo hacer una vida normal y eso me tiene muy contenta", indicó. Si bien existe la posibilidad de extraer la glándula o lograr que ceda, aclaró que "hay algunos casos, como un 30% de personas que efectivamente tienen una una remisión después de un año y medio y, cuando no, hay que pensar en qué medidas tomar. Siempre está la posibilidad de sacarse la tiroides, pero la enfermedad es un poquito más compleja que eso", ya que "no ataca solo la tiroides, sino que ataca también los ojos y, si te sacas la tiroides, lo de los ojos sigue".
A pesar de los desafíos, valora la red de apoyo digital que ha formado. "Se aprende a vivir con eso; se entiende cada vez más el tratamiento y en eso estoy. Al principio no cachábamos y eso me tenía bastante urgida. Pero hay tanta gente linda... hice como una comunidad tan grande en redes sociales con gente que tiene lo mismo y que quizás pasó por una tormenta tiroidea", valoró.
El duro camino le entregó una lección de vida invaluable. "He aprendido demasiadas cosas respecto a esto y he aprendido muchas cosas también respecto a mi cuerpo, de cómo cuidarlo de las enfermedades autoinmunes en general. Me he hecho mucho más consciente y, en ese sentido, ha sido súper positivo", reflexionó, concluyendo que "yo no vivía con esa conciencia; me sentía la persona más sana del mundo y que nunca me iba a pasar nada... y me pasó. Y tuve que aprender. En ese proceso estamos".