Mariela Román amenaza con demandas ante acoso mediático por caso Fabricio Vasconcelos
La esposa del brasileño denunció que periodistas intentaron entrevistar al bailarín mientras retiraba a sus hijas del colegio.
Mariela Román rompió el silencio tras el violento incidente que involucró a su esposo, Fabricio Vasconcelos, en las cercanías de su domicilio en Colina. A través de una declaración pública, la bailarina manifestó su indignación por el tratamiento mediático del caso, especialmente tras la presencia de cámaras en el establecimiento educacional de sus hijas, e hizo un llamado drástico a respetar la privacidad de las menores de edad.
El conflicto, que originalmente estalló tras una denuncia de agresión contra el brasileño, dio un vuelco con el testimonio de Vasconcelos, quien aseguró ser la verdadera víctima de un ataque frente a su hija de 15 años. Ante la presión de los medios en el entorno escolar, Román decidió publicar un extenso texto para marcar un límite legal y ético.
"Como madre y apoderada manifiesto mi más enérgico rechazo a la presencia de medios de comunicación en las inmediaciones del establecimiento educacional de mis hijas menores de edad, medios que han intentado obtener entrevistas de un adulto que únicamente cumple su rol de padre al asistir a retirarlas de sus jornadas escolares", partió señalando la esposa de Fabricio en su cuenta de Instagram.
En la misma línea, Mariela fue enfática en proteger el espacio de formación de las niñas. "Considero que esta práctica vulnera la tranquilidad y seguridad del entorno escolar, exponiendo innecesariamente a los estudiantes y afectando el normal desarrollo de sus actividades educativas. El establecimiento educacional es un espacio protegido, destinado exclusivamente a la formación y bienestar de los niños, y no debe transformarse por ningún motivo en escenario de presiones mediáticas", añadió.
La influencer también apuntó a la incomodidad generada al resto de la comunidad escolar debido a la presencia de los reporteros. "Además, la presencia de periodistas en la entrada del establecimiento entorpece el libre tránsito y el derecho de otros apoderados a ejercer su rol parental sin obstáculos ni presiones externas, lo que constituye una transgresión adicional de derechos fundamentales, vulnerando la seguridad y privacidad de los estudiantes", complementó en el texto.
Hacia el final de su comunicado, Román advirtió que no dudará en llevar el caso a instancias superiores si la situación persiste. "Dichas conductas conllevan como consecuencias eventuales sanciones civiles, administrativas (acciones ante el Consejo Nacional de Televisión y Consejo para la Transparencia) y éticas (sanciones disciplinarias del Colegio de Periodistas de Chile...), las cuales estoy dispuesta a adoptar de resultar necesario", indicó de forma tajante.
Finalmente, la bailarina exigió que cualquier labor periodística se mantenga alejada de sus hijas. "Cualquier acercamiento periodístico debe realizarse fuera del ámbito escolar y con las autorizaciones correspondientes, evitando así la exposición indebida de mis hijas y el entorpecimiento de otros apoderados. Exijo el debido respeto por la dignidad de las familias... y por el derecho de los menores a crecer y aprender en un entorno seguro, libre de intromisiones externas", remató.