Tatiana Farkas impacta con relato sobre secuelas de violencia : “Sigo viva aunque una sombra me acompañe”
A través de redes sociales la hija de Leonardo Farkas sinceró el complejo momento emocional que enfrenta
Tatiana Farkas, hija del empresario Leonardo Farkas, compartió una profunda reflexión en sus historias de Instagram, donde abordó el difícil momento personal que atraviesa tras asegurar que fue víctima de una agresión hace aproximadamente dos meses.
En un extenso texto escrito originalmente en inglés, la joven relató cómo ha enfrentado las secuelas emocionales de lo ocurrido y los cambios que comenzó a experimentar con el paso de las semanas.
"Hace unos dos meses sufrí una agresión y estuve inconsciente durante una o dos semanas, pensando que estaba bien", expresó.
Posteriormente explicó cómo comenzaron a aparecer distintos síntomas que la alertaron de que no se encontraba en buen estado.
"De repente empecé a tartamudear al hablar con desconocidos, a tropezar constantemente, a llorar todos los días sin motivo aparente, a revivir experiencias dolorosas del pasado, a dudar de mí misma sin cesar, a ser mi peor crítica interna", escribió.
Tatiana también aseguró que comenzó a experimentar ansiedad difícil de manejar, sueños aterradores y diversas señales físicas.
Pese al complejo escenario, la hija de Leonardo Farkas explicó que ha intentado sostenerse a través de distintas herramientas de autocuidado y reconexión personal.
"He estado haciendo esfuerzos por usar vestidos y faldas para poner a prueba mis miedos a la exposición (...) he estado usando muchos colores para despertarme al momento presente", señaló.
Asimismo, aseguró que ha buscado espacios para calmarse emocionalmente.
"Estoy practicando somática diariamente en un espacio seguro, confiando en una práctica espiritual y manteniéndome con ella diariamente. (...) Poniendome en situaciones esperanzadoras para no caer en un pozo", sostuvo.
En otro pasaje de su reflexión, Tatiana confesó cómo este proceso ha afectado su sensación de seguridad y su vínculo con la feminidad.
"En los últimos años no he usado vestidos ni faldas de aspecto más femenino; cuanto más andrógino me veo, más segura me siento. (...) No me siento lo suficientemente segura en el mundo exterior. Extraño sentir el final de una falda a medio muslo, rozando mi piel, ondeando al viento, que mi ropa se conecte con mi cuerpo, sin opresión", afirmó.
En la misma línea, hizo una reflexión sobre sí misma.
"Soy muy consciente de estar dentro del espectro autista y de la inocencia que conlleva esta experiencia biológica", indicó.
Pese al dolor, Tatiana aseguró que no pretende negar lo vivido, sino aprender a convivir con ello, cerrando con una frase que resumió el momento que atraviesa,
"No voy a rendirme ni a intentar convertirme en alguien que no reconozco para aceptarme de nuevo como una persona completa. (...) Sigo viva aunque una sombra me acompañe", concluyó.