Mamá de Cony Capelli defiende a su hija de la violencia que recibe: "Ya está bueno ya"
Paola Capelli se aburrió de los constantes ataques a su hija en redes sociales y medios
Esta semana, Constanza Capelli ha vuelto a ser el centro de la polémica luego de ser criticada por no frenar el comportamiento negativo de su fandom contra algunos participantes de Fiebre de Baile. La bailarina señaló que ella no se siente responsable de hacer algo con respecto a dichos que no han salido de su boca.
La actitud de Cony frente al hostigamiento en redes fue criticada por algunos rostros de televisión, entre ellos Ignacia Michelson.
"Ella es muy agresiva", señaló la ex candidata a Miss Universo Chile 2026 antes de lanzar duras acusaciones contra Capelli y señalar que jamás se ha rehabilitado del consumo de drogas y que supuestamente golpea a su pareja actual, Sebastián Daroch.
Con este oscuro panorama, de dimes y diretes y violencia mediática, Paola Capelli, madre de la bailarina decidió defender a su hija en redes sociales.
"YA ESTÁ BUENO YA!!!! Hay algo profundamente contradictorio en quienes dicen combatir la violencia mientras hacen de la agresión su forma cotidiana de relacionarse con los demás y de tener presencia mediática. Basta de esa ira disfrazada de honestidad. Basta de la crueldad presentada como "opinión". Basta de la moral selectiva que señala, condena y vuelve una y otra vez sobre mi hija solo para conseguir atención. Quienes conocen a Cony saben que el mensaje que transmite constantemente es totalmente diferente al que tratan de instalar ciertas personajes que luchan día a día por difamarla", partió diciendo la madre de la bailarina en Instagram.
Paola hizo un llamado a no darle espacio a la agresión con polémicas que sacan el foco de lo realmente importante que sucede en este momento en el país.
"Mientras algunos dedican tiempo a alimentar polémicas y convocar al odio en redes sociales, hoy hay familias que enfrentan una realidad infinitamente más dura. El último temporal ha dejado hogares destruidos, personas que perdieron el esfuerzo de toda una vida y, lo más doloroso, vidas humanas que ya no volverán. Tal vez sea momento de preguntarnos dónde ponemos nuestra energía y qué tipo de sociedad queremos construir. Defender a alguien que ha reconstruido su vida nunca debería ser motivo de vergüenza. Lo que sí debería avergonzarnos es normalizar la humillación pública como forma de entretenimiento. A mi hija la seguiré apoyando siempre. Porque sé quién es, porque conozco su esfuerzo y porque ninguna campaña de odio cambiará la dignidad con la que ha decidido vivir su vida", cerró.